lunes, 27 de octubre de 2014

Autopista del sur
Julio Cortázar cuenta sobre un embotellamiento en la autopista entre Fontainebleau y París. Era un Domingo por la tarde y al pasar las horas los viajeros se fueron conociendo. Dos monjas , una muchacha , un señor, un matrimonio granjero con su hijita , dos jovencitos molestos,, etc. 
Algunos se bajaban para estirar las piernas y cuando regresaban traían noticias inquietantes y casi siempre falsas de los motivos del paro. Todos comentaban los sucesos. 
Como un choque entre dos autos: Tres muertos y un niño herido, o el choque de un Fiat 1500 con un Austin lleno de turistas, o el vuelco de un autocar con pasajeros del avión de Copenhague. 
Todo era suposiciones. La última noticia era que un pequeño avión se había estrellado en plena autopista con un saldo de varios muertos. Al anochecer la columna hizo su primer avance importante de apenas 40 metros. Pronto se fue acabando el agua y los alimentos y aunque todos se ayudaban entre sí, debieron racionar al máximo todo. La mayoría dormía en los coches, y otros en el pasto al costado de la autopista. Por la mañana se avanzó muy poco, pero nadie perdía las esperanzas de que esa tarde se abriría la ruta a París. Pero nada pasó y todo seguía quieto. Se formaron grupos con un delegado al frente para coordinar la ayuda a los más débiles. Algunos enfermaron y lo peor fue en la noche cuando comenzó el frío Alguno desertó y dejó su coche abandonado para irse caminando. Una anciana falleció. 
El relato describe lo aterrador que puede ser el comportamiento humano en una situación límite. Cuando por fin comenzaron a moverse, los personajes vuelven a su vida normal e incluso un romance que se había iniciado, no puede terminar felizmente.



(Texto extraído del libro TODOS LOS FUEGO EL FUEGO)

No hay comentarios.:

Publicar un comentario